Últimamente están muy de moda los jurados de concursos, realitys, castings, etc. La TV nos acerca a esa situación tensa y llena de incertidumbre que se vive durante la evaluación de los aspirantes. En ella, los telespectadores desempolvan su faceta crítica y juzgan desde su criterio a los concursantes. En numerosas ocasiones también cuestionan las decisiones del jurado.


Es el caso de Tú sí que vales, el concurso de talentos que emite la Telecinco, cuyo jurado está integrado por “Los Morancos”, Ángel Llácer y Noemí Galera. Jueces a la vez que presentadores, son expertos en el mundo del espectáculo, la música, el humor. Pero la variedad de habilidades y edades de los concursantes hace prácticamente imposible la comparación y valoración objetiva de ellos. Muchas veces dan la impresión de tomar decisiones a la ligera "o te entra, o no te entra". Ante todo, reconozco que el programa es un exitazo.

En la misma línea se encuentra Factor X, de la Cuatro. La mesa está presidida por Jorge Flo, Eva Perales y Miqui Puij. Es un concurso variado en el que predominan la música o el baile. En este caso se trata de un jurado más serio y con menos dotes de showman que el anterior. Quizá esa chispa que les falta sea el factor que marca la diferencia de audiencia con Tú sí que vales.

Telecinco arranca también con la nueva edición de OT 2008, en la que están presentes tanto Ángel Llácer como Noemí Galera, de Tú sí que Vales, y también con Risto Mejide. Sólo diré de este último que lleva la "Honestidad radical" a límites insoportables, pero es un tipo...curioso. El jurado de OT es el más severo tanto durante los castings (pues sólo unos pocos entre miles salen elegidos), como durante las actuaciones en directo. El cásting es para buscar talentos, y una vez reunidos éstos han de dar lo mejor y esforzarse para auparse a lo más alto. Tal es el nivel de exigencia que en ocasiones los jueces no se limitan a valorar únicamente la actuación, sino otros aspectos al margen de ella. A veces rozan la humillación.

Por último voy a hablar de Fama: a bailar!, que preside las tardes de la Cuatro. Otro reality, inédito a diferencia de OT, cuyos profesores constituyen el jurado de sus alumnos. No lo sigo, pero me han hablado de ciertas decisiones polémicas, en las que prevalecía el aspecto físico sobre las dotesen la pista de baile. De todas formas lo lógico teniendo en cuenta el seguimiento diario que relizan los profesores es que las decisiones sean más precisas y justificadas.

Todos los jurados son objeto de polémica, es lo que les ha tocado vivir. A veces casi tienen ellos tanta presión como el propio concursante, pues resulta difícil decirle a una persona lo que realmente ha hecho. Y cómo decirlo "eres como un consolador, frío en el sentimiento...". No sé si son de fiar, pero están ahí como una pieza fundamental de estos concursos televisivos. Y por lo que parece dan mucho juego.