
Voy a confesar un secreto: no veo la tele. Matizo: No veo la tele a excepción de: El partido de liga cada semana (pues me han dejado sin Copa y sin Champions) y el telediario del mediodía (pues me pilla comiendo). No sé si avergonzarme más de ver los deportes de la Cuatro o de ver las "agradables noticias" de sucesos que tan morbosamente nos sirve Antena 3.
¿A qué clase de especimen se le ocurre montar un blog sobre televisión si apenas la ve?
Cuando subo el periscopio veo a la gente ver la tele. A veces les pregunto qué suelen ver y por qué. Sin darme cuenta estoy haciendo una reflexión sobre qué significa este medio, cómo actúa y de qué forma influye en la sociedad. Ha perdido algo de fuelle y pretende auparse de nuevo mediante el sensacionalismo y el morbo, el sexo, el voyeurismo...
No es que odie la TV, simplemente ya no me chista, ya no me ilusiona, ya no me atrae. Hace tiempo que la vengo sustituyendo por otras actividades audiovisuales. Prefiero estar delante de una pantalla de forma activa y no pasiva, prefiero que sea INTERACTIVA. Con la play, la wii o con dispositivos portátiles (móvil, mp4, iPod...). Pero la pantalla que más posibilidades de interactuar ofrece es la del ordenador, el dispositivo multimedia por excelencia, que debe su poder en gran medida gracias a internet.
"Veo, escucho, leo lo que quiero, donde, cuando y como quiero". Es el nuevo lema que se integra cada vez más en la sociedad, en el público. Está desplazando poco a poco al todavía vigente "Veo, escucho, leo lo que me ponen, donde, cuando y como quieren".
De forma rápida se hace más evidente el fenómeno de la democratización de los medios (TV, prensa, radio, cine, internet...) y de los contenidos (información, vídeo, imágenes, música, y muchos más). Es una lucha qu el intervencionismo estatal no podrá ganar. Sus armas son poco efectivas (canon digital, campañas contra la piratería...). No, no puede. Al menos los Estados democráticos no pueden frenar el poder y la libertad populares de crear, adquirir y poseer la información. Ni siquiera en un Estado autoritario como el de Hugo Chávez, que dejó sin licencia al canal televisivo RCTV, cuyas consecuencias fueron enormes entre la gente. Chávez no pudo con él, pues 2 meses después volvió a emitir, esta vez por cable. No exagero si digo que nos levantaríamos en armas si nos privaran de todos estos derechos que he mencionado. SOMOS LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN.
Esta sociedad tiene varios grandes riesgos, no se salva. Mayor poder implica mayor responsabilidad, el éxito o fracaso depende del correcto uso de ella. Próximamente en periscopio...